domingo, 16 de mayo de 2010

Los tresmiles fantasmas. Tuqueta de Marboré.

Podemos pensar que encontrar un tresmil fantasma exige una observación atenta sobre el terreno, a la busqueda de aquella aguja escondida o poco visible que no figura en ninguna parte. Ello sólo es cierto a medias. Es el caso de la prominencia sobre la que tratamos en esta entrada.

En el triángulo formado por el Pico de Marboré, los picos de la Cascada y el Cilindro, especie de tierra de nadie de unas dimensiones muy respetables por encima de los tresmil metros, terreno cárstico, repleto de dolinas y simas, existen una serie de lomas resultado de la erosión ; cotas restantes: 1024, 1025, 1030 y 1031. Estas cotas forman el lado sur del triángulo, interrumpido aproximádamente en su centro, allá donde desagua toda la cuenca que forma el nacimiento del Arazas. El arroyo desaparece allí mismo bajo tierra para resurgir centenares de metros más bajo. Por las inmediaciones de ese sumidero discurre la ruta normal al Pico de Marboré desde Góriz.

Ocurre que la cota restante 1031 del libro de Buyse está a plena vista, pero no llama la atención. No pensemos en una cima normal, la naturaleza de esta cota es morrénica, restos de la erosión producida por un glaciar, hoy desaparecido, que se situaba en la vertiente oeste del Cilindro de Marboré. En realidad es tan aplanada que sólo destaca en las curvas de nivel de los mapas. Advertido el hecho, era el momento de ir a ver sobre el terreno en que consiste esa cota.

Cota nº 1031 en el mapa IGN.


A finales de Octubre de 2006 la nieve ya hace acto de presencia por encima de los 2800 metros. Partiendo del collado de Tentes alcanzamos al amanecer la Brecha de Roldán, continuamos la travesía de las terrazas meridionales del Marboré, hasta alcanzar la entrada que nos permite el acceso hacia el Pico de Marboré. Un muro vertical de una centena de metros cierra el acceso directo a la cota 1031. Nos desviamos a la derecha, en dirección a la canal que sube al colladito entre el Cilindro y el Pitón SW. Enseguida, por fuerte pendiente, podemos derivar a nuestra izquierda y acceder al collado que separa el Cilindro de la cota 1031. Una suave pendiente nos eleva al punto culminante. Comprobamos que existen más de diez metros de prominencia, concordando con lo indicado en el mapa. Descendemos por el barranquito formado entre la cota y el Pico de Marbore : Canal Tuerta según la cartográfia de Prames. Una descripción detallada de la ascensión puede ser leida en la revista Pyrenaica nº 230 de 2007.

En Agosto de 2007 es medida mediante GPS la prominencia de la cota, hallandose un valor de 12 metros.

Vista de la cota nº 1031 desde la ladera del Cilindro.


A efectos de identificarla, propusimos para ella el nombre de Tuca de Marboré. Un pirineista aragonés hizo observar que la palabra Tuca significa Pico, con lo que estariamos introduciendo un elemento de confusión con el propio Pico de Marboré. Para evitarlo, y siguiendo la toponimia utilizada por Prames, tal vez sería más apropiado nombrarla como Tuqueta de la Canal Tuerta o Tuqueta de Marboré.

Es curioso que, a pesar de lo frecuentada que ha sido esa zona desde antiguo, recordemos que es el acceso tradicional al Monte Perdido desde Francia, no exista, que sepamos, ninguna cita de esta prominencia.

Panorámica obtenida desde la cima del Pitón SW del Cilindro (autor: Mattin).


Datos técnicos (Gorka Azkarate) :

Tuqueta de Marboré :....................... 31T x: 255877 y: 1730391 z: 3095
Collado Cilindro-Tuqueta de Marboré :...... 31T x: ...... y: ....... z: 3083

FTer

viernes, 9 de abril de 2010

Los tresmiles fantasmas : Argarot Sur.

Desde la misma cúspide del monarca de los Pirineos, el Aneto, se desarrolla al sudoeste un largo espinazo, transversal a la cuerda principal de los Montes Malditos, separando las altas cuencas periglaciares de Coronas al oeste y Llosás al este. Esta cresta, que desde su extremidad meridional el Pitón de Llosás (2899 m), domina el valle de Vallibierna, presenta en su recorrido diversas brechas y agujas. El conjunto se conoce como cresta de Llosás.

Entre sus dos brechas principales, la Brecha Inferior bajo el Pitón de Llosás y la Brecha Superior a los pies del Aneto, su filo,interrumpido por varias brechas secundarias mantiene una altitud entre los 3000 y 3100 metros. Las agujas más llamativas de esta sección fueron exploradas por vez primera por Henri Brulle y su hijo Roger guiados por Germain Castagné en el verano de 1913. Habiendo conquistado las dos agujas más elevadas, Le Bondidier propuso en el Anuario del CAF de 1914 bautizarlas en memoria de los dos primeros conquistadores del Aneto, de aquí los nombres de Franqueville y Tchihatcheff. El equipo Brulle, falto de tiempo, había dejado tarea pendiente, pues restaba virgen la aguja más meridional. Tarea que fue acometida por Jean Arlaud y Henri Sabadie en 1920. Lógicamente propusieron para ella el nombre de Argarot, guía de la primera ascensión al Aneto que desde entonces permanece unido a sus dos clientes. (Alberto Martínez Embid. Aneto, el monarca del Pirineo. Ediciones Desnivel. 2002).

Así como la aguja Septentrional, Franqueville, es el punto culminante al sur de una estrecha y larga cresta; la Central o Tchihatcheff se presenta con una forma de aguja monolítica; la meridional o Argarot tiene formas más macizas y extensas, presentando la caracteristica de poseer dos cimas. Detalle que no ha escapado a la vista de algunos modernos buscadores de tresmiles tales que : Miquel Capdevila, Luis Alejos y el malogrado Hipólito Maeso en su recorrido integral por los tresmiles en 1999. Todos ellos señalaron la aparente prominencia que presentaba la cima secundaria de la Aguja Argarot situada al sur de la principal.

Vista de la cresta y sus agujas desde la vertiente de Coronas.


Esta cima secundaria tiene para nosotros un significado especial, pues realizar su medición fue el germen de nuestro grupo de Cazafantasmas. En verano de 2007 un cuarteto de avezados pirineistas, habituales de los foros de Mendiak y Pirineos3000, pretenden realizar la cresta de Llosás, les sugiero la conveniencia de medir mediante sus GPS la prominencia de la cota en cuestión, identificada en el listado de Juan Buyse como cota restante 1101. Así lo hacen el dia 1 de Julio y los resultados coinciden con las apreciaciones de los autores citados. Una prominencia en el colladito que separa las dos cimas de entre 13 y 14 metros. El nombre propuesto de Argarot Sur lo tomamos del sugerido por Miquel Capdevila en su libro : Los tresmiles en treinta jornadas.

La via normal es la misma que para la Aguja Argarot, partiendo de la Brecha Inferior de Llosás o de sus inmediaciones por el lado de Coronas se alcanza bastante fácilmente esta antecima. Quienes hayan subido por ahí con intención de hacer la Aguja Argarot es casi seguro que han pasado por ella. Su cima es una gran losa de granito plana y presenta hacia la Argarot un pequeño escalón inmediato a la cima que se destrepa con facilidad.

Sobre la cima del Argarot Sur.


Además, siempre que se realiza un estudio en profundidad como el abordado por dicho equipo de montañeros, puede surgir la sorpresa por la parte más inesperada. Del analisis de los datos proporcionados por los GPS comprobamos que la ubicación de las agujas de la cresta en los mapas de Alpina estaba equivocada. El error proviene de la cartografía base utilizada, la del IGN español, donde comprobamos que la Aguja Central o Tchihatcheff no está cartografiada. Falta por tanto una aguja en los mapas. Editorial Alpina tratando de representar las tres agujas sobre una base errónea, atribuía el nombre de Aguja Tchihatcheff a la Argarot y ubicaba la Aguja Argarot ¿donde?, efectivamente, en el lugar de la Argarot Sur. Inmediatamente comunicamos nuestros datos a la editorial que los acogió con sumo agrado, corrigiendo su cartografía que, desde 2008, ya ubica correctamente las tres agujas tradicionales e identifica a la cota restante 1101 de Buyse con el nombre de Argarot Sur.

Waypoints indicados sobre la antigua edición del mapa Alpina. Compruebese la ubicación incorrecta de las agujas en él.


Edición del mapa de Alpina correspondiente a Julio de 2008 con la situación de las agujas corregida.


Podeis consultar la actividad en los siguientes links :
Mattin : Cresta de Llosás
Igertu : Cresta de Llosás

Datos técnicos :

Argarot Sur :..................... 31T x: 306948 y: 4721922 z: 3039,1
Brecha Argarot Sur-Argarot :...... 31T x: 306956 y: 4721959 z: 3024,9
Aguja Argarot :................... 31T x: 306955 y: 4721997 z: 3040,3
Brecha Argarot-Tchihatcheff :..... 31T x: 306990 y: 4722029 z: 3013,1
Aguja Tchihatcheff :.............. 31T x: 307021 y: 4722035 z: 3049,2
Brecha Tchihatcheff-Franqueville : 31T x: 307041 y: 4722053 z: 3015,5
Aguja Franqueville :.............. 31T x: 307122 y: 4722076 z: 3068,6

FTer

lunes, 1 de marzo de 2010

El problema de la prominencia.

Cualquier lista que se pretenda realizar de no importa que sistema montañoso tropieza con un grave problema : toda manifestación de la naturaleza es un sistema caótico. La premisa de una lista consiste en ordenar el universo estudiado y, por su misma naturaleza, el caos no se pliega con facilidad a ser ordenado.

Estos sistemas tienen una caracteristica común : estudiados de lejos parecen ofrecer un orden en el que parecen facilmente identificables los puntos que destacan. A medida que nos aproximamos, es decir, ampliamos la escala de medición observando más en detalle, nos encontramos con que aquel orden que veiamos desde la lejanía se reproduce con elementos similares. Cierto que de menor importancia, pero no menos reales. Así podriamos proceder en teoría ad infinitum. En los estudios modernos sobre sistemas caóticos, estos se representan gráficamente con lo que se llama un fractal. Un sistema montañoso es un ejemplo claro de fractal. Sólo poniendo un límite a la escala de medición podremos enumerar los elementos que nos interesan. Cualquier variación en la escala cambia el número de elementos a considerar.

Teniendo esto presente es fácil percibir donde está el problema de realizar un listado de montañas : La misma definición de montaña varía según la escala que empleemos. Así en una lista mundial de cumbres, en los Pirineos no figurarían más allá de un par de decenas de nombres; en una lista reducida a la cordillera el número de cumbres a enumerar alcanzaría varios centenares. A medida que detallamos, las cimas secundarias que pasaban inadvertidas en una visión general, toman más protagonismo. El pirineísmo, desde sus albores, trata de alcanzar el punto más alto de las montañas. Así, los puntos altos son nuestro objeto de estudio. Durante el largo periodo pre-pirineista, el Midi d'Ossau se conocia por un nombre que distinguía sus dos puntas principales visibles de lejos : Jean y Pierre. A nadie le interesaba nada más de esa montaña. Con el advenimiento del pirineísmo la montaña es explorada y se descubren en ella nuevos puntos altos fuera de los dos principales, puntos que reciben un nombre : Pointe d'Aragon, Pointe de France, Aiguille Jean-Santé, Doigt de Pombie. Main de Pombie, Piton Sud-Est... Ha cambiado la escala a la que la montaña es observada.

Hay que hacer notar que nuestro límite de altura, los tresmil metros, es del todo irrelevante a este propósito. Ocurrirá el mismo problema pretendiendo enumerar los dosmiles o la totalidad de cimas que presentan los Pirineos.

Históricamente los tresmiles pirenaicos han tomado relevancia a partir de su cita por alguno de los primeros pireneistas que exploraron la cordillera. Desde el momento en que algo tiene un nombre comienza a existir. Muchas veces el recibir un nombre no tuvo nada que ver con la preponderancia orográfica, y sí con el estado de ánimo o la inspiración de quien bautizó. En la primera lista de tresmiles de Lorenzo Almarza notamos que a pesar de faltar cimas importantes como el Culfreda o Batua, se citan las tres puntas que presenta el Pico de Infierno. ¿La razón? La descripción que realizó Russell de esta montaña.

Con estos mimbres, no son de extrañar las discusiones y faltas de encuentro entre los elaboradores de listas de tresmiles. La propia orografía no ayuda y las diferentes consideraciones humanas no son el mejor referente para alcanzar un acuerdo.

Parece razonable entonces, establecer un parámetro mensurable que sirva como límite inferior de observación. Diferentes listados han propuesto incluso una batería de ellos, tales como : altitud, dominancia, aislamiento... Hay un parámetro que se repite en todos : la prominencia. Se conoce como prominencia la diferencia de alturas entre la cima considerada y el punto bajo, brecha o collado, de más altura que lo une a una cima más alta.

Hubo que esperar a la segunda lista de Buyse para corregir el listado con el matiz de la prominencia, establecida en 10 metros. ¿Por qué dicha cifra y no otra? A la hora de elaborar el catálogo de cuatromiles de los Alpes se eligieron 30 metros, la longitud de un largo de cuerda en la época clásica. Puede intuirse alguna respuesta: Una prominencia mayor habría reducido significativamente el número de cumbres en la lista, haciendo desaparecer cimas con un nombre ya establecido. Varias cumplen por poco con tener 10 metros de bajada en todo su contorno, pej. Maubic respecto al Pic Long, Pico Maldito respecto a la Punta D’Astorg. Incluso en la rigurosa lista alpina se hallan excepciones, caso del Mont Blanc de Courmayeur, incluido en la lista de 82 cuatromiles cuando su desnivelación del lado del Mont Blanc es de menos de diez metros. La historia y el nombre también cuentan.

Se puede pensar que 10 metros es muy poco. Depende de lo que veamos, una elevación con dicha prominencia en forma de loma, pej. La Tuca del Collado de Coronas, puede parecer hasta ridícula, si en cambio tiene forma de aguja, pej. El Gendarme de Alba, ya empieza a imponer un cierto respeto.

¿Qué tenemos entonces? Una historia del pirineísmo que data ya más de doscientos años, una lista de cumbres nombradas en ese periodo y un factor medible que viene a corregir alguno de los excesos de la historia. Ahora bien, ese factor una vez establecido, igual que quita, da.

Paisaje fractal generado con el programa Terragen.

FTer

miércoles, 10 de febrero de 2010

Lista de tresmiles de Lorenzo Almarza (1932).

Al narrar la historia de las listas de tresmiles en su libro, Juan Buyse cita como lista más antigua la publicada por la Unió Excursionista de Catalunya en junio de 1935. Igualmente cita una lista aparecida en 1968 en el Boletín de Montañeros de Aragón. Sobre esta segunda, remarca la extrañeza que le produce, en una fecha relativamente tan reciente, encontrar unos nombres que destilan antigüedad, junto con unas altitudes de todo punto extrañas. Hubiera debido indagar más, ya que, según nos ha comunicado amablemente Alberto Martínez Embid, se trata de la reproducción en 1968 de una lista mucho más antigua que vio la luz en 1932. Es por tanto la primera lista de tresmiles de la que se tiene noticia.

Su autor fue Lorenzo Almarza Mallaina, fundador de Montañeros de Aragón. La publicación original tuvo lugar en la revista Aragón nº 81 en Junio de 1932.

Veamos las palabras que esta lista merece de la Junta Directiva de Montañeros de Aragón :

"Ha surgido la iniciativa feliz que refunde ideales, actividades y entusiasmos de cuantos venimos efectuando labor pireneísta. D. Lorenzo Almarza, nuestro Presidente de honor, un verdadero patriarca del Pirineo aragonés, crea, por medio de la exposición y reglamentos que a continuación se detallan, un trofeo, para adjudicar al amante de la montaña que mejor puntuación obtenga en una ruta de picos de más de 3000 metros.
"De tal magnitud e importancia pireneísta es la prueba instituida, que el honor dispensado por nuestro Presidente honorario al otorgar a Montañeros de Aragón el patrocinamiento de la empresa, viene a corroborar el cariño que a la entidad profesa, y la identificación de los que integramos esta familia montañera con quien fué uno de los fundadores de la misma.
"Deportivamente, será este estímulo creado, el de mayor envergadura, por la competencia que se establece entre los afiliados a un ideal común en el maravilloso escenario de la alta montaña aragonesa.
"Montañeros de Aragón, siente hoy como nunca la satisfacción de ver encumbrada su obra, y plasmada en la siguiente iniciativa la ciega fe, el entusiasmo y el tesón que nos lleva y llevará siempre hacia la naturaleza suprema, ingente y abordable.
"Para el Presidente honorario nuestra devoción acostumbrada y elogios.
"La Junta Directiva de Montañeros de Aragón."

¿Quien dice que la competición en montaña es algo reciente? Efectivamente, se trata de un concurso premiado con un trofeo: la Copa Almarza de los 3000 metros aragoneses. Para ello se efectua un listado de picos de 3000 aragoneses, y unos pocos franceses próximos a la frontera. Lorenzo Almarza debía intuir el futuro de las listas de tresmiles pues advierte : "La lista de picos antes citados es la primera vez que se publica. No pretendo que no se corrija y aumente; sólo haré presente que he escalado la mayoría de ellos y que la altura que les asigno no está comprobada por mí y sí sacada de distintos planos y estudios, y en caso muy frecuente de discrepancia, he optado por la que creo más racional."

El concurso se basa, muy en línea con lo establecido por Jean Arlaud y sus camaradas en el Groupe des Jeunes, en una puntuación asignada a cada pico según su altura, puntuación añadida para ascensiones invernales, y un plus de puntos por la colocación en la cima del libro registro correspondiente.

Citemos sin más esta primera lista de tresmiles pirenaicos en su totalidad :


Aneto3404 
Posets3371 
Maladeta3354(Pico Maldito)
Perdido3352 
Cilindro3327 
Maladeta - E3312(Pico de la Maladeta)
Vignemale3298 
Tempestades3289 
Sum de Ramón3259(Soum de Ramond)
Marmore3253(Marboré)
Corbillone3246(Pico Cerbillona)
Espadas3226 
Central3223 
Perdiguero3220 
Oo3220(Pico de los Gourgs-Blancs)
Montterran3218(Pico Montferrat)
Maladeta - O3204(Alguno de los picos occ. de la Maladeta, probablemente Pico Sayó)
Rousell3201(Pico Russell)
Cuello de Alba3187(Probablemente el Pico Mir)
Petard3178(Gran Bachimala)
Munia3150 
Balaitus3148 
Pie3147(?)
Taillon3146 
Sierra Morena3144 
Royo3130 
Tapou3121 
Epaule3118(Espalda de Marboré)
Diente de Alba3114 
Maupas3110 
Pico de Alba3096 
Trumuse3086(Pico de Troumouse)
Infierno3081(Pico del Infierno Central)
Araguells3077 
Pie del Infierno3073(Pico de Infierno Occ.)
Valibierna3067 
Fondella3064 
Baquo3060 
Arollas3060(Pico del Infierno Or.)
Boum3060 
Eriste3056 
Cuello M Perdido3049(Podría corresponder a alguno de los Picos de Baudrimont)
Arruye3039(Mont Arrouy, en el circo de Troumouse. Altura 2888)
Gabieton3033 
Carmo Negro3030 
Beraldi3026 
Peña Blanca3025(Pico de Peña Blanca, en el circo de Troumouse. Altura 2905)
Algas3025 
Niscle3020(Punta de las Olas)
Baccimalle3020(Cúspide de Bachimala, es otro nombre de la Gran Facha)
Tours3018(Torre de Marboré)
Torreta3012(Pico de la Forqueta)
Lausseras3010(Robiñera)
Casco3006 
Gran Fach3006(Gran Facha)
Mulieres3005 
Bachimale3000(Pic Abeillé)


En total 57 picos, algunos ciertamente difíciles de situar. Hemos respetado la grafía y altitudes originales, y se indican entre paréntesis los nombres actuales en aquellos casos más problemáticos.

FTer

miércoles, 20 de enero de 2010

Los Tresmiles pirenaicos.

Los movimientos tectónicos originan, hace 35 millones de años, la colisión de las placas ibérica y euroasiática, germen de un plegamiento que dará origen a la cadena montañosa hoy conocida como Pirineos.
Durante miles de años no existieron tresmiles en los Pirineos. Las cumbres estaban allí, pero no se habían medido y sólo existía una vaga conciencia de ellas. Desde las primitivas poblaciones, para quienes habitaban la parte central de la cordillera o la observaban desde la lejanía, existían unas montañas que supondrían más altas que otras, no en vano se cubren de nieve buena parte del año. Sus formas o agrupaciones de cimas inspirarían diversos nombres para ellas, pero no había idea clara sobre la compleja estructura de cumbres y valles fuera de ciertos pasos frecuentados de antiguo. Ese conocimiento pertenecía a sus moradores más próximos y ellos bastante trabajo tenían con aprovechar los recursos que la montaña ponía a su alcance al vaivén de las estaciones, como para preocuparse en difundirlo, caso que a alguien le hubiese interesado.
La definición del “Sistema métrico de pesas y medidas” en la Francia revolucionaria de 1.799 y su paulatina adopción (en los Reinos de España en 1.849), junto a los trabajos topográficos realizados durante los siglos XVIII y XIX y la fascinación que producen los números redondos, dan lugar al nacimiento de los tresmiles pirenaicos que comienzan a aparecer en las primitivas listas de cumbres que los oficiales geodésicos y posteriormente los cartógrafos van elaborando. Allí figuran, con nombres que hoy nos resultan extraños, pero a la vez familiares, mezclados con otras cimas de menor altura, a la espera de ser descubiertos por los incipientes pirineístas. Quienes, inicialmente desde la vertiente norte empiezan, como en otras partes, por dirigir sus miradas y luego sus pasos hacia las cumbres más altas.

Las listas de Tresmiles.
A lo largo de los doscientos años de historia del pirineísmo se han elaborado un considerable número de listas de tresmiles. Hay una característica común a todas ellas, y es que se apoyan en sus predecesoras añadiendo algunas cimas, algo lógico a falta de un estudio exhaustivo sobre el tema. Dada la complejidad orográfica, siempre aparece una nueva elevación que a ojos de quien la observa tiene tantos o más méritos para estar en una lista que otras que ya lo están, característica esta que alcanza incluso hasta las listas más actuales. Y así, por acumulación, el número de tresmiles va creciendo. Aquellas listas que conozcamos trataremos de reflejarlas al completo en este Blog. Es interesante observar como se van particularizando cada vez más cimas con el correr del tiempo.

Le cirque de Gavarnie, dessin de Franz Schrader d'après nature. Nouvelle géographie universelle, t.2: La France, 1877.


FTer

miércoles, 23 de diciembre de 2009

El primer hito.

Verano de 1787, en el lac d'Oncet.

Hace un año que Michel Gabriel Paccard y Jacques Balmat han hollado la cúspide del aún sardo Mont Blanc. Hace un año también, a cientos de toesas (aún no existe el metro), allí donde el Golfo de Vizcaya traza su curva, unos hombres miden la base de lo que promete ser un viaje apasionante. La Comisión de Límites se ha puesto en marcha. Su misión, cartografiar la frontera Hispano-Francesa definida en el Tratado de los Pirineos de 1659. Un pequeño monumento recuerda la firma del tratado en la isla de los Faisanes, en plena desembocadura del rio Bidasoa.

El viaje que les ha de llevar hasta el Mediterraneo, midiendo por primera vez los Pirineos, sólo durará nueve años. Los acontecimientos políticos interrumpen la progresión de Junker y Heredia cuando se están adentrando en el gran macizo calcáreo. Sus mediciones caerán en el olvido durante largos años.

Pero hay otros que se han propuesto una misión parecida, Jean Vidal y Henri Reboul quieren descubrir cuan altas son las montañas que limitan Francia por el sur. Es una misión científica civil y totalmente privada, por el gusto del descubrimiento.

En 1786 es Reboul quien realiza una campaña de la que apenas hay datos. Se sabe, no obstante, que ascendió al Pic d'Anie. Al año siguiente se le unirá Vidal para una campaña veraniega durante los meses de Julio y Agosto.

Y llegamos a nuestra fecha clave: el 8 de Agosto de 1787, un año exacto ha pasado de la conquista del Mont Blanc. Los dos sabios descienden del Pic du Midi por el lac d'Oncet. A orillas del lago ocurre la casualidad, una caravana de turistas se dirige hacia la cumbre. Saludos, se conversa. Entre los recién llegados un nombre, Ramond de Carbonnieres, que acompaña a su señor el cardenal de Rohan. Intercambio de opiniones. Desde donde se hallan se tiene una vista privilegiada de gran parte de la cordillera. Reboul apunta: el Pic du Midi es irrelevante, las grandes montañas están allí, al sur. Allí hay hielo, glaciares como en los Alpes. Señala con la mano y ennumera lo que conoce, lo que ha medido. En aquel momento, para él, la montaña más alta de los Pirineos es una cúpula nevada que se alza en la dirección de Gavarnie. Descubrirá la supremacía de los Montes Malditos en una tercera campaña dos años más tarde.

Según Beraldi, allí, en aquel instante, nacen los Pirineos tal como hoy los entendemos.

Ramond se empieza a interesar por algo todavía indefinido. Más tarde, en Bareges donde se hospedan, obtiene de Reboul un perfil tomado desde el Pic du Midi. ¿Surge allí el impulso que le llevará a querer ser el primero en conquistar esa cúpula nevada, el techo de los Pirineos? Cúpula que desaparece al aproximarse a ella, el Mont Perdu.

Croquis de los Pirineos realizado por Reboul y Vidal desde el Pic de Midi de Bigorre. Ramond de Carbonnieres. Observations faites dans les Pyrénées, pour servir de suite à des observations sur les Alpes. Paris, 1789.


Bibliografia: Henri Beraldi: Balaïtous et Pelvoux. Rando Editions, 2004. Textos originales publicados en 1907 y 1910.

FTer

viernes, 4 de diciembre de 2009

PRESENTACIÓN.

Bienvenido a este Blog.

¿Eres un amante de la Montaña? ¿De los Pirineos en particular?

¿Consideras, como nosotros, que sus cimas más elevadas bien merecen el esfuerzo que cuesta conseguirlas?

Desde la cima de un tresmil, rodeado en todas direcciones por un encrespado mar de cumbres, has sentido el gusto de lo desconocido y, has soñado en tener el tiempo, los recursos, la capacidad, de poder subir a todas ellas. ¿Has sentido que la felicidad estaba allí arriba?. O más exactamente, en el mero hecho de ponerse a caminar hacia un objetivo desconocido. ¡Enhorabuena! Has dado el primer paso.

No fuimos los primeros en experimentar esa sensación. Otros la sintieron antes, ellos nos indicaron el camino. Todo comenzó como un solitario hito en mitad del trayecto. A medida que el tiempo lo iba desdibujando, otros aportaban su montoncito de piedras. Pronto quedó configurado un camino, una dirección. Aquellos primitivos hitos casi no se aprecian ya. La senda ha quedado marcada. Pero si buscamos bien acabaremos por verlos. En nuestra mano está el limpiarlos de la maleza que los envuelve, haciéndolo nos sentiremos un poco como quien, hace mucho tiempo, los colocó. Y por un instante, por un solo instante, viviremos aquel tiempo que ha configurado el nuestro.

Este Blog quiere seguir ese camino. En la mejor tradición de los peregrinos seguimos los pasos de nuestros predecesores. El tema: la Montaña; el marco: los Pirineos; el camino: sus cimas más elevadas.

Sí, sin despreciar otras cimas, trataremos sobre los tresmiles. Hablando de los Pirineos, los tresmiles forman el carácter de esta cordillera. No son inhumanos como las altas cumbres del Himalaya y del Karakorum. No son frios como los cuatromiles de los Alpes. Extendiendose a lo largo de 450 Km del Atlántico al Mediterraneo, están tan sometidos a la luz y el calor que caracterizan este último, como a las brumas y al frio provenientes del Golfo de Vizcaya. Estos dos extremos modulan el discurrir de las estaciones y tanto se puede alcanzar un tresmil en camiseta y pantalón corto, como ser necesario el empleo de material invernal y conocer su uso.

Hemos puesto un límite en los tres mil metros de altitud. Somos conscientes que medir en metros, usar el Sistema Decimal, la misma concepción del metro, son convenciones humanas que poco tienen que ver con la realidad de valles y montañas pirenaicos. Por debajo de la mágica cifra existe la misma variedad y belleza que por encima. Sin embargo, en la tradición pirineista las cimas que sobrepasan esa cifra han sido objeto de una atención especial. ¿Como la afición a subir a las montañas iba a ignorar a los puntos más altos? Y en los Pirineos estos puntos más altos son los tresmiles.


FTer